LUIS GARCÍA MONTERO

LUIS GARCÍA MONTERO

Granada, España,1958. Poeta y Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Es autor de once poemarios y varios libros de ensayo. Recibió el Premio Adonáis en 1982 por El jardín extranjero, el Premio Loewe en 1993 y el Premio Nacional de Literatura en 1994 por Habitaciones separadas. En 2003, con La intimidad de la serpiente, fue merecedor del Premio Nacional de la Crítica.

EL AMOR

Las palabras son barcos

y se pierden así, de boca en boca,

como de niebla en niebla.

Llevan su mercancía por las conversaciones

sin encontrar un puerto,

la noche que les pese igual que un ancla.

Deben acostumbrarse a envejecer

y vivir con paciencia de madera

usada por las olas,

irse descomponiendo, dañarse lentamente,

hasta que a la bodega rutinaria

llegue el mar y las hunda.

Porque la vida entra en las palabras

como el mar en un barco,

cubre de tiempo el nombre de las cosas

y lleva a la raíz de un adjetivo

el cielo de una fecha,

el balcón de una casa,

la luz de una ciudad reflejada en un río.

Por eso, niebla a niebla,

cuando el amor invade las palabras,

golpea sus paredes, marca en ellas

los signos de una historia personal

y deja en el pasado de los vocabularios

sensaciones de frío y de calor,

noches que son la noche,

mares que son el mar,

solitarios paseos con extensión de frase

y trenes detenidos y canciones.

Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,

acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.

 

LA RECOMPENSA

Aunque no sea verdad,

porque el tiempo hace mundos igual que se hace daño,

déjame que aproveche este calor final

de la tarde imprecisa.

Quiero sentirme dueño de las horas.

Para encontrarme a mí

he aprendido a seguirte.

Salgo por la memoria y no llego a un recuerdo,

sino a este modo de vivir despacio

las cosas que me das.

Todavía camino por la ciudad aquella

y soy el habitante de lo que sucedió

la semana que viene,

de los hechos que pueden ocurrir

hace ya muchos siglos,

cuando los pies del tiempo que nos falta

escriban junto al mar

la orilla laboriosa del pasado.

Todo está en ti. Y todo permanece

mientras rueda en el cielo

la luna primitiva.

Cada intuición es una huella,

cada recuerdo el porvenir,

hoy es ayer para decir mañana.