KRYSTYNA DĄBROWSKA

KRYSTYNA DĄBROWSKA

Polonia (1979). Es poeta, traductora y ensayista. Autora de los libros de poesía: Agencia de viajes (2006), Cátedras blancas (2012), Tiempo y obertura (2014). Entre los galardones que ha recibido, se encuentran el prestigioso premio Kościelski (2013) y el primer Premio Wisława Szymborska (2013). Sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, italiano, español, ruso, sueco, griego, francés, portugués, búlgaro y chino. Aparecen regularmente en revistas literarias en Polonia y en el extranjero. Sus traducciones incluyen la poesía de W. C. Williams y W. B. Yeats, entre otros.

AGENCIA DE VIAJES

Soy una agencia de viajes para los muertos,

les organizo vuelos hasta los sueños de los vivos.

Acuden a mí famosas celebridades, como Heráclito,

para poder visitar a un escritor que lo adora,

pero también acuden muertos menos conocidos, como un granjero de la aldea de Wasiły,

que desea aconsejar a su esposa sobre la cría de conejos.

A veces varias generaciones de una familia fletan un avión

y aterrizan en la frente del último de los descendientes.

Tengo también relaciones con los asesinados,

que como cursan regularmente a los sueños de los supervivientes

acumulan millas del programa frequent flyer.

A nadie le niego mis servicios.

Encuentro las mejores conexiones posibles

y me reprocho que un joven amante,

para llegar al sueño de su novia,

tenga que hacer escala en el sueño de una arpía roncando.

O cuando las condiciones atmosféricas fuerzan un aterrizaje de emergencia

y el muerto me telefonea: ¡haz algo,

estoy atrapado en el sueño de un niño aterrorizado!

Incidentes así provocan estrés y son un reto

para mí, una agencia pequeña con grandes aspiraciones ,

porque aunque no tengo acceso ni al mundo de los muertos

ni a los sueños de los demás,

gracias a mí se encuentran.

 

HERMANOS

Una anciana baila flamenco.

En el esfuerzo late su antigua levedad.

Es alta, esbelta como una garza encorvada,

tiene una falda de faralaes, las mejillas hundidas.

La anciana baila a la joven

que murió en tiempos de la guerra.

Tras el espectáculo se limpia el maquillaje, se quita la peluca

y el vestido, se pone unos pantalones, una chaqueta

y se convierte en la persona que es fuera del escenario:

un hombre, el hermano de la asesinada.