JULIANA GÓMEZ NIETO

JULIANA GÓMEZ NIETO

Calarcá, 1990. Poeta y novelista. Licenciada en Comunicación Social y Periodismo por la Universidad Nacional de La Plata. Publicó la novela Montañas azules en Argentina (Malisia 2016) y en Colombia (Planeta 2017). Sus poemas han sido publicados en Colombia, Argentina y España en revistas virtuales: Literariedad, La torre de Monteigne, Corónica, entre otras. En el libro Besos de sal (Educar 2016) y en la revista de poesía experimental Ojo de Tigre. Es autora del poemario inédito Magnético sur.

Trabaja como tallerista de crónica y como periodista freelance. Es colaboradora de La Crónica del Quindío donde publica perfiles, reseñas y entrevistas. Coordina el ciclo literario del Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales.

MEMORIA

Como puntos suspensivos miramos el mar

hallamos en su contemplación

la fuente del origen

mientras el tiempo suspendido

se aleja y deviene con fuerza lunar 

cuando la espuma besa la piel nada importa

porque el todo está en foco

no hay palabras; sólo acantilados

donde están plasmados los siglos de la marea

en su eterna danza los peces de plata saltan al ocaso

para morder las estrellas espejadas en las olas

y en la arena  las huellas se marcan con profunda fuerza

pero luego desaparecen sin resistencia

cuando el agua las integra a su memoria.

 

CANCIÓN AMARGA

Tu casa luminosa respira

la mañana bosteza

estas plantas han visto muchas cosas

algunas terribles, otras más bellas

el cielo se filtra por la ventana

y un gato sereno cruza el tejado

los cables de la calle

se aúnan con los árboles resecos

que el invierno viste

con su tono agreste

adentro, el mate canta una canción amarga

¿Cuántas voces habrán invocado su presencia?

¿Cuántas bocas habrán bebido su compañía?

la mañana respira

y yo respiro

mientras tiemblo

adentro todo es poema

el agua cae y el humo asciende

su amargo dulzor me invade

llevándome

a ese lugar-hogar

invisible presente

me estoy yendo y es certeza

pero me llevo el mate

que es mi objeto de pertenencia

acá esperándote

vino a visitarme la poesía

tocó tac tac de la puerta

le dije: qué tan prudente

pues siempre irrumpe explosiva

entre mate y mate giramos

pude oír ciertas cosas

otras no logré descifrarlas

y es que ya lo han dicho antes

ella es pregunta más que certeza

como este amor que nos teje.