FERNANDO RENDÓN

FERNANDO RENDÓN

Fernando Rendón nació en Medellín, Colombia, en 1951. Es poeta, editor y periodista. Fundador y director de la revista latinoamericana de poesía Prometeo desde 1982, que ha editado 107 números a la fecha. Es fundador y director del Festival Internacional de Poesía de Medellín, que ha realizado 27 ediciones anualmente, desde 1991, en el que han tomado parte ya más de 1400 poetas de 167 naciones, a través de 1.500 lecturas de poemas en 36 ciudades colombianas. Este evento ha sido celebrado en más de 800 artículos de prensa publicados –en 40 lenguas- en periódicos y revistas especializadas de 80 países de todos los continentes, y ha sido catalogado como el más multitudinario del mundo actual.
Ha publicado, entre otros los libros de poemas: Contrahistoria (1986); Bajo otros soles (1989); Canción en los campos de Marte (1992); Los motivos del salmón (1998), La cuestión radiante (2006), publicado en valencia, Venezuela, Canto de la rama roja (2010, ediciones sur, La Habana), En flotación (2010), publicado también en Caracas por la editorial El perro y la rana (2012), Piedra de la memoria (2015), editado por el Quirófano en Guayaquil, Ecuador, Qual era la domanda (2016), Roma, Italia, así como la Antología Estación Rimbaud (2016) en coautoría con Juan Manuel Roca.
En junio de 2007 se publicó en lengua árabe, en El cairo, Egipto, su antología de poemas La cuestión radiante, traducido por Saafa Ragab.
En mayo de 2008 se publicó su antología de poemas La cuestión radiante, en San José de Costa Rica, por la editorial de la Universidad de San José de Costa Rica.
En junio de 2008 la editorial Le temps de cerises publicó en París su selección de poemas La question radiante, en edición bilingüe, con traducción de Stéphane Chaumet.
En mayo de 2010 la editorial Sur de Cuba editó su libro de poemas Canto de la rama roja, publicado también en 2011 por la editorial Francorosso de trieste (Italia), en edición bilingüe, bajo el título Canti del ramo rosso, con traducción del poeta italiano Gaetano Longo.
En su condición de director del Festival Internacional de Poesía de Medellín, que dirige desde su fundación en 1991, recibió el 8 de diciembre de 2006 en el parlamento de Suecia, en Estocolmo el Premio Nobel alternativo, otorgado por la fundación sueca Right Livelihood Award.
En junio de 2008 recibió la máxima condecoración del congreso de la República en la categoría comendador, en nombre del Festival Internacional de Poesía de Medellín.
En agosto de 2010 recibió el primer premio de la fundación Bashrahil de Arabia Saudita, “por un elevado logro cultural”.
En abril de 2013 recibió el premio Mkiva Humanitarian Award as the foremost cultural icon, en Suráfrica.

CONVERGENCIA

Tirados como leños, la roja corteza arrugada, somos búfalos que se pudren derritiéndose sobre la pradera verde.

Pero también debido a algo inigualado, inexplicable acto de azar, tirados como setas en la hierba exploramos todos los milenios, huimos de bestias prehistóricas, peleamos todas las guerras, somos millones estirándonos bajo el arco de la eternidad, mientras combaten dragón y anhelo en las nubes.

El sol nos llama y titubear es morir. Vuela, vuela bello cisne del deseo, todo se puede lograr.

Caminando sobre el blanco rocío, descálzate: la edad del hombre es la de su mirada sobre el bosque legendario.

 

CÍRCULO

La incauta Margarita gritó despavorida cuando sumergió delicado piececillo en un gelatinoso pantano que la llamó por su nombre.

Ella estuvo cerca de ocho interminables horas aullando mientras cargaba un niño invisible.

Llovía y solo se le entendía la palabra infierno.

El viento y el manantial, jurados de conciencia, condenaban en silencio a sus verdugos.

Los árboles saltaban maldiciendo y volvían luego a su raiz.

El dolor serpenteaba erosionando las orillas de las aguas.

A lo lejos: la edad de la tierra.

Los nervios eran pinchados por el tallo de las adormideras. Y esperábamos entre la paciencia y la impaciencia.

Vegetales enloquecidos, no podíamos correr como en las pesadillas.

Luego del supremo esfuerzo, mantuvimos la vida apenas en el último peldaño de la ridiculez humana: un borracho de cuerda.

Al día siguiente el cuerpo maltratado, las alas vigorosas como nunca.