ELKIN RESTREPO

ELKIN RESTREPO.

Medellín, 1942. Poeta y Cuentista. Co-editor y fundador de las revistas de Poesía: Acuarimántima, Poesía y Deshora. Odradek, el cuento. Dirige la Revista Universidad de Antioquia. Sus últimos libros: Poesía: Como en tierra salvaje, un vaso griego (Sevilla, España, 2012). (Atenas, 2014. Edición bilingüe,Traducido al griego por el poeta Rigas Kappatos). Una Verdad me sea dada en lo que escribo (Antología, Sevilla, 2014. Colección

de Poesía Revista Palimpsesto). El Torso de Venus (Editorial U. Javeriana, Bogotá, 2015).

Cuento: La orfandad de Telémaco (Colección Letras Vivas, alcaldía de Medellín. Editorial Sílaba, 2011). A un día del amor (Relatos Breves). (Edit. Eafit, 2012, Medellín. CUENTOS (Selección). (Colección Debajo de las Estrellas, Edit. Eafit, Medellín 2016). 5 Cuentos inocentes.  (Editorial Hilo de Plata, Medellín 2016).

DE UNA HISTORIA A OTRA

¿Era la suya una bella historia de amor?

Una pregunta que dejaba

advertir fácilmente

hasta dónde el amor

había hecho presa de él

desgarrando

su nacarada epidermis de cristal

su recamado corazón de terciopelo

su traslúcido vuelo de libélula

por primera vez él amaba

y aquello que ahora acontecía –las citas los besos

la insoluble inquietud –

empezaba a moldear su propia historia

cualquiera que ella fuera

la de ambos

que tocados ahora por una vecindad dorada

los ponía a resplandecer

como astros en la mente nebulosa de Dios

Y así mirándola dormir

y apretado a su desnudez en la noche

para mordisquear sus hombros

el cuello egipcio

y acunar

los pequeños senos

las caderas

ir colmándose poco a poco

de realidades y episodios

de cosas qué contar

(aquellas que un día y otro traen)

para luego ¡cómo no!

convertirlas en algo

una historia

si no la más bella

al menos la suya

la de ambos

en algo por lo tanto

que

llevar por la vida

como una verdad

Enero 13.08

 

ACOSO

El amor los acosa,

no les deja tiempo,

ni les da respiro

para algo que no sea el amor.

El amor los asalta,

los desuella vivos

y los pone a arder

delante de los ojos de todos.

Con besos, abrazos y caricias

buscan sobrevivir,

pero nada más inútil:

mientras más numerosos e intensos,

más indefensos están,

mientras más ciegos y fieros,

más perdidos.

Se miran, se tocan,

se envuelven

el uno al otro,

pero ni el amor mismo

los defenderá

del amor mismo.

Han llegado a ese punto

en que ya no hay vuelta,

y morir no les importa.

Entonces multiplican,

lances, ardides,

y astucias

y no cejan en el empeño:

Salvarse no les da

otra opción distinta

a devorarse a sí mismos.