ELENA MEDEL

ELENA MEDEL

Córdoba, España, 1985, aunque reside en Madrid. Es autora de tres libros de poesía, reunidos en Un día negro en una casa de mentira (Visor, 2015), y del ensayo El mundo mago. Cómo vivir con Antonio Machado (Ariel, 2015). Su debut se ha editado en inglés (My First Bikini, con traducción de Lizzie Davis; Jai Alai Books, 2015), destacando entre las versiones de sus poemas a una docena de idiomas. Dirige la editorial de poesía La Bella Varsovia, colabora con diversos medios de comunicación, imparte talleres de escritura y coordina el proyecto Cien de cien, para la visibilización de la obra de las poetas españolas del siglo XX. Entre otros galardones, ha obtenido el XXVI Premio Loewe a la Creación Joven y el Premio Fundación Princesa de Girona 2016 en la categoría de Artes y Letras.

A VIRGINIA, MADRE DE DOS HIJOS,

COMPAÑERA DE PRIMARIA DE LA AUTORA

Ocupáis tres asientos frente a mí en el autobús que se desplaza

desde nuestro barrio alejado del centro

al centro;

al centro de nuestra localidad minúscula, entiéndase, no al centro de las cosas, no a la esencia misma ni a la materia nuclear donde la vida

bang

donde la vida

se expande y obedece a todos los fenómenos —etcétera— que dicta

la astrofísica. Lo proclaman las asignaturas que rodeábamos porque éramos de letras; lo proclaman los inexpugnables mecanismos que atañen a vocablos tan comunes

como universo, vida, muerte, amor.

                                                                            (Fragmento)

MACETA DE HORTENSIAS EN NUESTRA TERRAZA: PULGÓN

Zarpa una flor desde Brasil hasta Francia,

y con su simbolismo condena a la mujer

que la riega en una maceta de plástico negro

asomada al balcón.

De haber escogido un jazmín o una begonia

para la terraza de nuestro piso de alquiler,

de haber atendido a la florista

—la han arrancado de su hábitat: por mucho que te empeñes, nada sobrevive

en un clima al que no pertenece—

qué escribiría hoy

dónde viviría hoy

con quién sería.

Pero la hortensia es solo una flor.

Y los rastros del daño de la piel de la planta

dejan también su rastro de daño en las manos que la cuidan

aunque la hortensia sea solo una flor.

Porque cuando todo va bien

algo se mancha.

De modo que sí, que esto es el fracaso: una mota oscura y leve

sobre la piel,

más hebra de tizne que se marca cuando la yema del dedo insiste en ella

y se aferra en lugar de borrarla;

más hebra de tizne que lunar

como ningún libro explicó,

más mancha que hebra, que tizne o que lunar, más

es.

Mientras tanto, en la casa, el hombre duerme.

La mujer

no.

De Chatterton (2014)